NUESTROS VINOS EN EL S.XXI
El sector vinícola español está sufriendo rápidas transformaciones en los últimos tiempos, siguiendo siempre la evolución del mercado, sus nuevas tendencias y, en definitiva, los gustos y las necesidades del consumidor. En la actualidad, las tendencias globales de este mercado se encaminan hacia los vinos de calidad. Cada vez más, el consumidor se inclina por vinos con características muy determinadas, y se interesa en conocer las variedades, el grado alcohólico, el color, los aromas, la edad, etc, del vino, que después, va a saborear junto con la comida adecuada para estas características elegidas.
Esta actual demanda de los vinos de calidad, implica a su vez una preocupación y un interés generalizado por todo lo relacionado con el sector y, en particular, por lo referente a las denominaciones de Origen que, precisamente, a través de sus Consejos reguladores, garantizan y certifican la calidad de sus vinos. La reforma de la normativa europea prevista para principios del nuevo milenio tiene, entre otros, el objetivo de reforzar la competitividad del sector vitivinícola, desarrollar la demanda y adaptar la producción a las necesidades de los mercados. Éstos son, por lo tanto, objetivos comunes que se plantean las Denominaciones de Origen en general.
Méntrida es una Denominación de Origen fundada hace más de veinte años, aunque quizás, poco conocida, debido probablemente a una falta de visión comercial por parte de sus componentes y al descuido general al que ha sido sometida esta zona del Norte de Toledo. Actualmente, tanto el Consejo Regulador como sus asociados (viticultores y elaboradores) están llevando a cabo una labor de modernización, actualización y adaptación a la demanda del mercado que supone un importante esfuerzo común por mejorar la calidad de nuestros vinos, promocionarlos y ocupar un lugar en el mercado con el reconocimiento que merecen. El siglo XXI se nos presenta, por tanto, con unas pautas a seguir bastante claras: las que lleven a todas las Denominaciones de Origen hacia unos vinos de calidad. Méntrida, por el momento, ya está cambiando; su gran potencial vitivinícola, las variedades complementarias acogidas en el nuevo Reglamento del Consejo Regulador (Cabernet, Sauvignon, Merlot y Syrah para tintos; Chadornnay y Sauvignon Blanc para blancos), la introducción de modernas tecnologías a todos los niveles y la preocupación y el interés por parte de todos los que trabajamos por ella día a día, hacen posible la realidad de nuestro lema: Méntrida, un nuevo resurgir.
Ana Bombal. Directora Técnica Consejo Regulador
DATOS EN EL D.O. MÉNTRIDA
Producción de la última cosecha: unos 50 millones de kilos de uva. Variedades de uva acogidas a la Denominación: - Blancas: Albillo, Macabeo, Sauvignon Blanc, Chadornnay - Tintas: Garnacha, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot,
Syrah
Viticultores inscritos en el Consejo Regulador: 2.285 Hectáreas que abarca: 13.000 has
Comercialización: 90% nacional, 10% exportación (EEUU, Alemania, UK, Portugal Dinamarca, Suecia)
Cata genérica de los vinos de la D.O. Méntrida:
Vinos blancos:
Color (vista): amarillo pajizo pálido con matices verdosos. Limpios y brillantes.
Nariz/boca: (Sauvignon Blanc) Vinos frescos, con aromas tropicales (maracuyá, piña...), matices cítricos (pomelo). Sabrosos y aromáticos. Elegante vía retronasal. Grado: 12-12,5°
Vinos rosados:
Color: Rosáceo con matiz fresa-frambuesa.
Nariz/boca: Aromas potentes, con recuerdos de frambuesa y pétalos de rosa. Frescos y afrutados en boca (frutos rojos, fresa y frambuesa). Grado: 12,5-13,5°
Vinos tintos jóvenes:
Color: Cereza granate oscuro o picota, con borde violáceo vivo. Nariz/boca: Aromas frescos, intensos, afrutados, varietales (Garnacha: fresa, frambuesa), con recuerdos de zarzamora y grosella. En boca, bien constituidos, con cuerpo medio. Afrutados, sabrosos y aromáticos, de tacto carnoso y aterciopelado. Taninos frutosos y bien integrados. Grado: 13-14° |